¿Qués es el estado de flujo de efectivo?

El Estado de Flujo de Efectivo es uno de los estados financieros básicos, junto al Estado de Situación Financiera, el Estado de Resultados y el Estado de Cambios en el Patrimonio, y el mismo brinda la información sobre los cambios en el efectivo y equivalentes al efectivo de una empresa, mediante un reporte financiero que refleja los flujos de fondos de un período examinado.

En esencia el Estado de Flujo de Efectivo muestra el movimiento de caja, bancos y equivalentes al efectivo, que entra y sale del negocio a través de una serie de fuentes de ingreso de efectivo y usos del mismo.

El fin esencial de este estado financiero es suministrar información relevante sobre los ingresos y desembolsos de efectivo y equivalentes en una organización durante un período determinado, para que con ello, los usuarios tengan elementos adicionales a los proporcionados por los otros estados financieros básicos. 

El Estado de Flujo de Efectivo o Cash Flow por su término en inglés, es un estado financiero de innegable importancia debido a que provee información relevante y necesaria a los usuarios de la información financiera, que les permite tener una base para evaluar la capacidad de la compañía para generar efectivo, así como las necesidades de la organización para utilizar esos flujos de efectivo.

Una primera aproximación general de lo que contiene y como se podría imaginar en la práctica un Estado de Flujo de Efectivo podría sintetizarse como sigue:

De acuerdo a las normativas que rigen en el ámbito contable, las entidades deben preparar un Estado de Flujo de Efectivo y presentarlo obligatoriamente como parte integrante de sus estados financieros, esto es, no es un estado financiero opcional.

Ciertamente el Estado de Flujo de Efectivo es uno de los estados, sino el que más, de mayor complejidad para elaborarlo, ya que exige un conocimiento sólido de la contabilidad de la entidad para poderlo desarrollar.

La finalidad esencial del mismo es determinar la capacidad de la organización para generar efectivo con el cual se puedan cumplir con los compromisos contraídos y con sus proyectos de inversión y expansión.

Usuarios de la información del estado de flujo de efectivo

Los usuarios de los estados financieros de una empresa, por ejemplo instituciones financieras o posibles inversionistas, están interesados en conocer como la organización genera y utiliza el efectivo y sus equivalentes, y el Estado de Flujo de Efectivo cubre esta necesidad de información.

Este reporte financiero, entre otros asuntos, suministra información respecto a la estructura financiera de la entidad (liquidez y solvencia), capacidad de generación de efectivo, posibilidad de reacción ante circunstancias variables, cambios en los activos netos de una compañía, así como también permite la comparabilidad entre empresas similares.  

La información que brinda este estado financiero es de suma utilidad para los usuarios, ello más allá de que su presentación sea de carácter obligatorio de acuerdo a las normativas contables.

El Estado de Flujo de Efectivo pone de manifiesto estrategias y políticas de la empresa en materia de inversiones, fuentes de financiamiento, decisiones relacionadas con la ampliación o reducción de plazos de crédito comercial, entre otros asuntos, siendo muy importante interpretarlo idóneamente en conjunto con los otros estados financieros básicos.

Efectivo y sus equivalentes

La Norma de Información Financiera B-2: Estado de Flujos de Efectivo, establece que el efectivo comprende tanto al efectivo, como los depósitos bancarios a la vista, entendiéndose como equivalentes al efectivo a aquellas inversiones a corto plazo de gran liquidez que sean fácilmente convertibles en importes determinados de efectivo, y que no están sujetas a un riesgo significativo de cambios de su valor.

De acuerdo a este pronunciamiento contable entonces, los flujos de efectivo son las entradas y salidas de efectivo y equivalentes al efectivo.

Es importante acotar respecto a los depósitos bancarios a la vista, que los mismos se puedan retirar de las instituciones bancarias sin dar ningún aviso y sin sufrir ninguna penalización, esto es, deben estar disponibles.

En los casos en que existan fondos bancarios que estén dados en garantía para avalar algún crédito o préstamos, dichos fondos no podrán ser considerados como efectivo o equivalente, ya que están restringidos, no son disponibles.

Respecto a los equivalentes de efectivo, se tienen más que con fines de inversión o similares, como un colchón para cumplir compromisos de pagos corrientes, de corto plazo.

Una inversión financiera para que sea considerada como equivalente de efectivo debe tener un periodo de vencimiento no mayor a tres meses desde su fecha de colocación, y debe ser por supuesto factible de convertirse en una cantidad determinada de efectivo sin restricción y sin riesgo significativo de cambios de valor.   

Clasificación de actividades

La estructuración del Estado de Flujo de Efectivo se presentará de acuerdo a la naturaleza de donde procedan las actividades, pudiéndose clasificar las mismas como de operación, de inversión o financiación.

Las actividades operativas son aquellas que generan la principal fuente de ingresos de la empresa, su core bussines, así como otras transacciones que no puedan ser clasificadas como de inversión o financiamiento.

Estas actividades generalmente incluyen la producción o entregas de bienes y la prestación de servicios, y usualmente son partidas que se incluyen en la determinación de la utilidad neta operacional.

Las actividades de inversión por su parte corresponden a la adquisición y disposición de activos a largo plazo, así como de otras inversiones no incluidas en los equivalentes de efectivo.

Las actividades de inversión podrían incluir operaciones tales como otorgar y cobrar préstamos, adquirir o traspasar una deuda o instrumento de participación, y la adquisición de activos necesarios para la producción de bienes y servicios (propiedad, planta y equipos), distintos a los inventarios.

Por último, las actividades de financiación son las que originan cambios en la dimensión y estructura de los capitales propios y de los préstamos tomados por la organización.

El efectivo puede aumentar (origen) o disminuir (aplicación), por lo que el conocer que operaciones son las que originan estos cambios, son aspecto fundamental para la adecuada clasificación de las transacciones en el Estado de Flujo de Efectivo. A continuación se presenta un cuadro resumen que puede ser de utilidad a tales efectos.

Métodos de preparación del estado financiero

La Norma Internacional de Contabilidad 7 (NIC – 7), permite preparar el Estado de Flujo de Efectivo por dos métodos: método directo y método indirecto. Estos métodos difieren en la manera de llevar a cabo el trabajo y en su presentación, aunque a final de cuentas el resultado del aumento o disminución del efectivo y sus equivalentes en el período examinado debe ser el mismo.

El método directo presenta por separado las principales categorías de cobros y pagos en términos brutos, y es el que se recomienda aplicar de preferencia en el pronunciamiento contable a las entidades. Este método suministra información que puede ser considerada de utilidad para la estimación de los flujos de efectivo futuros, lo cual no ocurre de la misma manera en el caso del método indirecto.

El método indirecto en tanto, comienza presentando la ganancia o pérdida en términos netos, corrigiéndose esta cifra luego por los efectos de las transacciones no monetarias. Las entidades que decidan no presentar la información del Estado de Flujo de Efectivo por el método directo, determinarán y reportarán indirectamente el mismo monto para los flujos de efectivo de operaciones neto, es decir, de manera indirecta o de conciliación. 

Debe advertirse, que a pesar de que la recomendación en la NIC – 7 es que se aplique el método directo para la elaboración del Estado de Flujo de Efectivo, lo que ocurre en la práctica es que se utiliza mayoritariamente el método indirecto. A este respecto se esgrimen diferentes razones, pero la de mayor peso quizás, es que el método directo es más complejo para elaborarlo, así como requiere una mayor inversión de tiempo de ejecución, motivo por el cual se esgrime la justificación de la relación costo – beneficio para decantarse por el método indirecto.     

Consideración de cierre

Para finalizar habría que mencionar que la NIC – 7, para el caso del tratamiento de algunas partidas, permite que quien prepare el estado financiero pueda clasificarlas como operativas, de inversión o de financiación, según mejor lo estime conveniente, e inclusive una transacción podría contener flujos de efectivo pertenecientes a diferentes categoría, como por ejemplo, el pago de capital e intereses de la cuota de un préstamo bancario.