Inciativa de Reforma Miscelanea Fiscal 2022

Inciativa de Reforma Miscelanea Fiscal 2022

El día de hoy se da a conocer la Inciativa de Reforma Miscelanea Fiscal 2022.

Con fundamento en lo dispuesto por el artículo 71, fracción I, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se presenta la Iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley del Impuesto sobre la Renta, de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, de la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, de la Ley Federal del Impuesto sobre Automóviles Nuevos, del Código Fiscal de la Federación, y Otros Ordenamientos.

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Inciativa de Reforma Miscelanea Fiscal 2022

Régimen Simplificado de Confianza

Régimen Simplificado de Confianza para personas físicas 

La Ley del Impuesto sobre la Renta clasifica la forma de tributación de las personas físicas de acuerdo a la actividad económica que realizan y al tipo de ingreso obtenido, otorgando exenciones, deducciones y diversas facilidades administrativas dependiendo del régimen en el que se ubique el contribuyente.

Los regímenes actuales en donde tributan las personas físicas que realizan actividades empresariales son: Actividades Empresariales y Profesionales, Régimen de Incorporación Fiscal, Arrendamiento, Actividades Agrícolas Ganaderas, Silvícolas y Pesqueras y Plataformas Tecnológicas, además de la tributación a través de los Coordinados, dentro de los cuales se establecen diversas obligaciones, generando una percepción de complejidad en el pago de los impuestos, lo que para algunos contribuyentes ha ocasionado la omisión en el cumplimiento de éstas.

Por lo anterior, el Régimen Simplificado de Confianza busca otorgar una manera sencilla, rápida y eficaz en el pago de las contribuciones, sobre todo para aquellos contribuyentes con menor capacidad administrativa y de gestión.

Así, en los regímenes actuales la determinación y pago del impuesto sobre la renta de las personas físicas requiere cumplir con la presentación de declaraciones informativas, de retenciones, de operaciones con proveedores, provisionales y la declaración anual, así como llevar y conservar contabilidad, lo que implica para algunos contribuyentes la necesidad de contratar los servicios de terceros (contadores, gestores) para apoyarlos en el cumplimiento de sus obligaciones, por lo que el Régimen Simplificado de Confianza que se plantea prevé una máxima simplificación a efecto de que la determinación y pago del impuesto sea accesible a los contribuyentes sin necesidad del apoyo de terceros, utilizando como principal eje el CFDI, con lo que se logra la automatización del cálculo y se disminuye la carga administrativa.

Con el régimen propuesto, los contribuyentes podrán cumplir con sus obligaciones de una manera ágil y sencilla ya que únicamente deberán i) inscribirse o actualizar su Registro Federal de Contribuyentes; ii) generar su firma electrónica avanzada y activar su buzón tributario; iii) expedir y solicitar facturas a través del Portal del Servicio de Administración Tributaria; iv) ingresar al Portal de la citada autoridad donde encontrarán su información precargada, y v) generar la línea de captura y realizar el pago correspondiente, en caso de que proceda. Cabe destacar que la mayoría de los contribuyentes ya cuentan con lo previsto en los numerales i) a iii).

Además de la simplificación señalada, el nuevo régimen prevé tasas impositivas mínimas que se aplican de manera progresiva de acuerdo con los ingresos que obtenga el contribuyente, pudiendo ser incluso del 1% cuando los ingresos anuales no son mayores de $300,000.00, aplicando una tasa de máxima de 2.5% para quienes obtengan ingresos de $2’500,000.00 y hasta $3’500,000.00. Con ello, la tributación anual de estos contribuyentes sería por ejemplo, de $3,000.00 anuales para quienes reciban los ingresos señalados en primer término. 

Cabe señalar que, para determinar el monto máximo de ingresos anuales de tres millones quinientos mil pesos para tributar en el Régimen Simplificado de Confianza, se analizó el padrón de contribuyentes activos al cierre del ejercicio fiscal 2020, con un total de 79.8 millones de contribuyentes, de los cuales 12.5 millones son personas físicas que realizan actividades empresariales pertenecientes a los regímenes que se asemejan en su forma de tributar.

De los 12.5 millones de contribuyentes personas físicas con actividad empresarial, 10.2 millones perciben ingresos menores a tres millones quinientos mil pesos anuales, lo que representa que el 81.6% de dichos contribuyentes se verán beneficiados con el nuevo Régimen Simplificado de Confianza.

Asimismo, los contribuyentes que tributen en este nuevo régimen obtendrán diversos beneficios, tales como: i) las facturas que emitan podrán participar en los sorteos que determine el Servicio de Administración Tributaria (como los relativos a El Buen Fin); ii) podrán participar en los remates que lleva a cabo el Servicio de Administración Tributaria conforme a las reglas de carácter general que al efecto se emitan; iii) no presentarán declaraciones informativas, y iv) no deberán llevar contabilidad electrónica.

Cabe destacar que a efecto de que los contribuyentes se familiaricen con el Régimen Simplificado de Confianza, se plantea a esa Soberanía que durante 2022, se pueda optar por realizar una sola declaración anual o declaraciones mensuales con el ajuste anual correspondiente.

En tales consideraciones, podemos advertir que el nuevo régimen, además de facilitar a los contribuyentes el cumplimiento de sus obligaciones, busca la incorporación a la base de contribuyentes de quienes se encuentran en la informalidad, al ofrecer tasas de tributación bajas.

Conforme a lo expuesto y resaltando la importancia de contar con un régimen de tributación basado en la confianza, cuyo objeto es la simplificación de obligaciones para las personas físicas con actividades empresariales o que otorguen el uso o goce de bienes cuando obtengan ingresos de hasta $3’500,000.00, el Ejecutivo Federal a mi cargo propone a esa Soberanía la adición de la Sección IV, dentro del Capítulo II del Título IV de la Ley del Impuesto sobre la Renta en la que se prevea el Régimen Simplificado de Confianza.

Si bien se plantea que el Régimen Simplificado de Confianza entre en vigor el 1o. de enero de 2022, considerando que los contribuyentes que migren al nuevo régimen pueden contar con acreditamientos y deducciones pendientes de aplicar, así como con saldos a favor, se plantea que a través de disposiciones transitorias se otorgue un periodo de gracia para que los contribuyentes puedan aplicar tales beneficios, entre ellos, acreditar y efectuar las deducciones que tuvieran pendientes y, en su caso, solicitar los saldos a favor a que tuvieran derecho.

Régimen Simplificado de Confianza de personas morales

Tras la crisis sanitaria por la que atraviesa el país, con el fin de promover la reactivación económica mediante un esquema de simplificación que fomente la inversión, se propone la creación de un régimen de tributación que beneficiará a las personas morales residentes en México, cuyos ingresos totales no excedan de treinta y cinco millones de pesos en el ejercicio, lo que equivale a alrededor del 96 por ciento del total de los contribuyentes personas morales.

De acuerdo con la nota técnica del estudio sobre la demografía de los negocios 2020 (segundo conjunto de datos) publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) a través del comunicado de prensa 183/21 del 22 de marzo de 2021, los censos económicos muestran que el 99.8% de los establecimientos del país son micro, pequeños o medianos y, por sus características, estas unidades económicas tienden a presentar mayores cambios con respecto a las grandes empresas, en cuanto a ingresos, personal ocupado, ubicación, cierres y aperturas, entre otros aspectos. 

De acuerdo con el padrón de contribuyentes registrado en el Servicio de Administración Tributaria, en México existen cerca de 2.1 millones de establecimientos micro y pequeños que constituyen un segmento estratégico que hoy en día cumple con sus obligaciones bajo un mecanismo en el que acumulan sus ingresos conforme los devengan y en lugar de deducir sus erogaciones utilizan un coeficiente de utilidad para el cálculo del pago provisional. Estas empresas están sujetas a las mismas obligaciones que debe cumplir cualquier otra de mayor escala, lo que puede llegar a implicar costos administrativos significativos. 

Por lo anterior, se considera necesario contar con un régimen para personas morales cuyos ingresos no sean superiores a treinta y cinco millones de pesos anuales, el cual permita que la acumulación de los ingresos y deducción de las erogaciones ocurra hasta que éstos efectivamente se perciban y se paguen (flujo de efectivo), apegándose a la realidad económica del contribuyente y sin que ello implique la reducción de la carga impositiva.

En virtud de lo anterior, los contribuyentes en este nuevo régimen dejarán de realizar las declaraciones provisionales mediante el uso del coeficiente de utilidad obtenido de su declaración anual del ejercicio fiscal anterior, que puede significar una carga importante tratándose de las micro y pequeñas empresas que presentan estacionalidades en su actividad económica y, por su componente inflacionario, puede representar una importante presión mensual en el cumplimiento del pago de sus obligaciones.

Adicionalmente, con el objetivo de que este grupo de micro y pequeñas empresas estén en posibilidades de incrementar sus niveles de inversión, impulsar su competitividad, así como de facilitar su inserción como proveedores de las cadenas productivas, propiciando así un círculo virtuoso de activación económica, se propone un esquema de deducción de inversiones a menor plazo que podrán aplicar las personas morales que cumplan con sus obligaciones bajo este nuevo régimen, precisando que la deducción de inversiones se determinará mediante la aplicación del porcentaje que corresponda, dependiendo el tipo de bien y sobre el monto original de la inversión.

Asimismo, es conveniente establecer los requisitos generales para que procedan las deducciones considerando el flujo de efectivo; tal es el caso de la eliminación de conceptos que no convergen con este esquema, como la deducción de créditos incobrables, así como el costo de ventas. 

Vale la pena destacar que este mecanismo establece la obligación de realizar pagos provisionales, para lo cual, las personas morales determinarán su utilidad fiscal disminuyendo de sus ingresos las deducciones autorizadas, la participación de los trabajadores en las utilidades y, en su caso, las pérdidas fiscales de ejercicios anteriores pendientes de aplicar; al resultado obtenido se le aplicará la tasa contenida en el artículo 9 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, otorgando la posibilidad de acreditar, entre otros, las retenciones, así como los pagos provisionales efectuados con anterioridad al mes que se está calculando.

Este Régimen Simplificado de Confianza para personas morales, maximiza la simplificación en la presentación de declaraciones, pues se estarán aprovechando las herramientas tecnológicas con las que cuenta actualmente el Servicio de Administración Tributaria, a fin de llevar a cabo la pre carga de la información contenida en los CFDI, así como en sus declaraciones provisionales y anuales, a efecto de realizar los cálculos necesarios para la determinación de sus impuestos, además de permitir el pago en medios electrónicos.

Los contribuyentes que dejen de cumplir con los requisitos para continuar aplicando el esquema de tributación propuesto, deberán cumplir, a partir del ejercicio siguiente, con sus obligaciones en términos del Título II de la Ley del Impuesto sobre la Renta, debiendo presentar el aviso de actualización de actividades económicas y obligaciones a más tardar el día 31 de enero del ejercicio siguiente a aquel en que esto ocurra.

De igual forma, se plantea incluir disposiciones transitorias para  —tratándose de personas morales que tributen en términos del Título II de la Ley del Impuesto sobre la Renta y que, a partir de la entrada en vigor de este régimen, tributen en términos de este esquema— el tratamiento fiscal que tendrán los ingresos y las deducciones durante el periodo de transición.

Inciativa de Reforma Miscelanea Fiscal 2022

Eliminación del Régimen de Incorporación Fiscal

Las actividades que desarrollan los contribuyentes que tributan en el Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) tienen la naturaleza de actividades empresariales al igual que las actividades comprendidas en el Régimen Simplificado de Confianza que se plantea en la Inciativa de Reforma Miscelanea Fiscal 2022; en ese sentido, se propone que dichos contribuyentes tributen en este último régimen, el cual les otorga mayores beneficios, por lo cual se propone derogar la Sección II del Capítulo II, del Título IV de la Ley del Impuesto sobre la Renta.

Estado de Flujo de Efectivo, un análisis a fondo.

¿Qués es el estado de flujo de efectivo?

El Estado de Flujo de Efectivo es uno de los estados financieros básicos, junto al Estado de Situación Financiera, el Estado de Resultados y el Estado de Cambios en el Patrimonio, y el mismo brinda la información sobre los cambios en el efectivo y equivalentes al efectivo de una empresa, mediante un reporte financiero que refleja los flujos de fondos de un período examinado.

En esencia el Estado de Flujo de Efectivo muestra el movimiento de caja, bancos y equivalentes al efectivo, que entra y sale del negocio a través de una serie de fuentes de ingreso de efectivo y usos del mismo.

El fin esencial de este estado financiero es suministrar información relevante sobre los ingresos y desembolsos de efectivo y equivalentes en una organización durante un período determinado, para que con ello, los usuarios tengan elementos adicionales a los proporcionados por los otros estados financieros básicos. 

El Estado de Flujo de Efectivo o Cash Flow por su término en inglés, es un estado financiero de innegable importancia debido a que provee información relevante y necesaria a los usuarios de la información financiera, que les permite tener una base para evaluar la capacidad de la compañía para generar efectivo, así como las necesidades de la organización para utilizar esos flujos de efectivo.

Una primera aproximación general de lo que contiene y como se podría imaginar en la práctica un Estado de Flujo de Efectivo podría sintetizarse como sigue:

De acuerdo a las normativas que rigen en el ámbito contable, las entidades deben preparar un Estado de Flujo de Efectivo y presentarlo obligatoriamente como parte integrante de sus estados financieros, esto es, no es un estado financiero opcional.

Ciertamente el Estado de Flujo de Efectivo es uno de los estados, sino el que más, de mayor complejidad para elaborarlo, ya que exige un conocimiento sólido de la contabilidad de la entidad para poderlo desarrollar.

La finalidad esencial del mismo es determinar la capacidad de la organización para generar efectivo con el cual se puedan cumplir con los compromisos contraídos y con sus proyectos de inversión y expansión.

Usuarios de la información del estado de flujo de efectivo

Los usuarios de los estados financieros de una empresa, por ejemplo instituciones financieras o posibles inversionistas, están interesados en conocer como la organización genera y utiliza el efectivo y sus equivalentes, y el Estado de Flujo de Efectivo cubre esta necesidad de información.

Este reporte financiero, entre otros asuntos, suministra información respecto a la estructura financiera de la entidad (liquidez y solvencia), capacidad de generación de efectivo, posibilidad de reacción ante circunstancias variables, cambios en los activos netos de una compañía, así como también permite la comparabilidad entre empresas similares.  

La información que brinda este estado financiero es de suma utilidad para los usuarios, ello más allá de que su presentación sea de carácter obligatorio de acuerdo a las normativas contables.

El Estado de Flujo de Efectivo pone de manifiesto estrategias y políticas de la empresa en materia de inversiones, fuentes de financiamiento, decisiones relacionadas con la ampliación o reducción de plazos de crédito comercial, entre otros asuntos, siendo muy importante interpretarlo idóneamente en conjunto con los otros estados financieros básicos.

Efectivo y sus equivalentes

La Norma de Información Financiera B-2: Estado de Flujos de Efectivo, establece que el efectivo comprende tanto al efectivo, como los depósitos bancarios a la vista, entendiéndose como equivalentes al efectivo a aquellas inversiones a corto plazo de gran liquidez que sean fácilmente convertibles en importes determinados de efectivo, y que no están sujetas a un riesgo significativo de cambios de su valor.

De acuerdo a este pronunciamiento contable entonces, los flujos de efectivo son las entradas y salidas de efectivo y equivalentes al efectivo.

Es importante acotar respecto a los depósitos bancarios a la vista, que los mismos se puedan retirar de las instituciones bancarias sin dar ningún aviso y sin sufrir ninguna penalización, esto es, deben estar disponibles.

En los casos en que existan fondos bancarios que estén dados en garantía para avalar algún crédito o préstamos, dichos fondos no podrán ser considerados como efectivo o equivalente, ya que están restringidos, no son disponibles.

Respecto a los equivalentes de efectivo, se tienen más que con fines de inversión o similares, como un colchón para cumplir compromisos de pagos corrientes, de corto plazo.

Una inversión financiera para que sea considerada como equivalente de efectivo debe tener un periodo de vencimiento no mayor a tres meses desde su fecha de colocación, y debe ser por supuesto factible de convertirse en una cantidad determinada de efectivo sin restricción y sin riesgo significativo de cambios de valor.   

Clasificación de actividades

La estructuración del Estado de Flujo de Efectivo se presentará de acuerdo a la naturaleza de donde procedan las actividades, pudiéndose clasificar las mismas como de operación, de inversión o financiación.

Las actividades operativas son aquellas que generan la principal fuente de ingresos de la empresa, su core bussines, así como otras transacciones que no puedan ser clasificadas como de inversión o financiamiento.

Estas actividades generalmente incluyen la producción o entregas de bienes y la prestación de servicios, y usualmente son partidas que se incluyen en la determinación de la utilidad neta operacional.

Las actividades de inversión por su parte corresponden a la adquisición y disposición de activos a largo plazo, así como de otras inversiones no incluidas en los equivalentes de efectivo.

Las actividades de inversión podrían incluir operaciones tales como otorgar y cobrar préstamos, adquirir o traspasar una deuda o instrumento de participación, y la adquisición de activos necesarios para la producción de bienes y servicios (propiedad, planta y equipos), distintos a los inventarios.

Por último, las actividades de financiación son las que originan cambios en la dimensión y estructura de los capitales propios y de los préstamos tomados por la organización.

El efectivo puede aumentar (origen) o disminuir (aplicación), por lo que el conocer que operaciones son las que originan estos cambios, son aspecto fundamental para la adecuada clasificación de las transacciones en el Estado de Flujo de Efectivo. A continuación se presenta un cuadro resumen que puede ser de utilidad a tales efectos.

Métodos de preparación del estado financiero

La Norma Internacional de Contabilidad 7 (NIC – 7), permite preparar el Estado de Flujo de Efectivo por dos métodos: método directo y método indirecto. Estos métodos difieren en la manera de llevar a cabo el trabajo y en su presentación, aunque a final de cuentas el resultado del aumento o disminución del efectivo y sus equivalentes en el período examinado debe ser el mismo.

El método directo presenta por separado las principales categorías de cobros y pagos en términos brutos, y es el que se recomienda aplicar de preferencia en el pronunciamiento contable a las entidades. Este método suministra información que puede ser considerada de utilidad para la estimación de los flujos de efectivo futuros, lo cual no ocurre de la misma manera en el caso del método indirecto.

El método indirecto en tanto, comienza presentando la ganancia o pérdida en términos netos, corrigiéndose esta cifra luego por los efectos de las transacciones no monetarias. Las entidades que decidan no presentar la información del Estado de Flujo de Efectivo por el método directo, determinarán y reportarán indirectamente el mismo monto para los flujos de efectivo de operaciones neto, es decir, de manera indirecta o de conciliación. 

Debe advertirse, que a pesar de que la recomendación en la NIC – 7 es que se aplique el método directo para la elaboración del Estado de Flujo de Efectivo, lo que ocurre en la práctica es que se utiliza mayoritariamente el método indirecto. A este respecto se esgrimen diferentes razones, pero la de mayor peso quizás, es que el método directo es más complejo para elaborarlo, así como requiere una mayor inversión de tiempo de ejecución, motivo por el cual se esgrime la justificación de la relación costo – beneficio para decantarse por el método indirecto.     

Consideración de cierre

Para finalizar habría que mencionar que la NIC – 7, para el caso del tratamiento de algunas partidas, permite que quien prepare el estado financiero pueda clasificarlas como operativas, de inversión o de financiación, según mejor lo estime conveniente, e inclusive una transacción podría contener flujos de efectivo pertenecientes a diferentes categoría, como por ejemplo, el pago de capital e intereses de la cuota de un préstamo bancario.

Índices Financieros

¿Qué es un índice, razón o ratio?

Como punto de inicio, y ubicándonos en el ámbito de las finanzas, de seguida se presentan definiciones de índice, razón y ratio.

Índice (del latín índex), es un indicio o señal de algo. Puede tratarse de la expresión numérica de la relación entre dos cantidades o de distintos tipos de indicadores.

Razón desde el punto de vista matemático, es el resultado o cociente entre dos o más números comparables entre sí, que puede ser manifestado en fracciones o decimales. La razón en matemática muestra la cantidad de veces que una cifra está contenida en otra, o las veces que una cantidad contiene a otra, y está conformada por un dividendo y divisor.

Ratio es un vocablo latino reconocido por la Real Academia Española, que se utiliza como sinónimo de razón en el sentido del cociente de los números o de cantidades comparables.

En términos generales los vocablos de índice, razón o ratio financiero, se puede usar de manera indistinta, son expresiones sinónimas, ya que a final de cuentas lo que se busca es establecer relaciones de diferentes cifras de los estados financieros, para luego interpretarlas, siendo importante no sólo su cálculo, sino saber analizarlos convenientemente.

Los índices financieros, haciendo una analogía con el campo de la medicina, son como cuando un doctor le pide a un paciente que se haga unos exámenes de laboratorio, sangre, orina, por ejemplo, para buscar los posibles indicios de la enfermedad que pudiese estar aquejando a la persona. Los exámenes no los hace el médico, sino un bioanalista, pero el doctor debe saber leerlos. No basta que le traigan los resultados de las pruebas, sino que los sepa interpretar, interrelacionando resultados entre pruebas.

Caso similar ocurre con una analista financiero, quien no prepara las cifras, ya que ello es trabajo del área contabilidad, pero si debe tener sólidos conocimientos financieros y contables para analizar la información recibida y tomar decisiones, siendo los índices financieros una excelente herramienta para ello.

Para determinar que índices deben usarse, hay que considerar la clase de negocio que se está examinando, su antigüedad, el punto en el ciclo del negocio y que se está buscando. Por ejemplo, una clase de empresas puede que necesite una gran cantidad activos fijos, edificaciones, terrenos, maquinarias, etc., en tanto otras requieren muy pocos.

Los ratios financieros pueden y deben ser aplicados por todo tipo de organizaciones, sean pequeñas o grandes, e indiferentemente de su actividad económica. Empresas industriales, comerciales, metalmecánicas, petroleras, agropecuarias, turísticas, constructoras, entre otras, los utilizan regularmente, puesto que constituyen una medida de eficiencia operativa que permite evaluar la gestión de una compañía.

Ideas generales sobre índices financieros

Una razón financiera puede establecer la relación numérica entre dos cuentas o grupos de cuentas del Estado de Situación Financiera o del Estado de Resultados, dando como resultado un cociente o producto absoluto, que se interpreta como las veces que rota un activo o se convierte en efectivo, siempre teniendo como denominador la misma unidad de medida del numerador. Asimismo, por ejemplo, si el numerador son ventas, dinero, digamos dólares, y el denominador son días, prevalecerán ambos y se interpreta que cada día se venden tantos dólares. Si ambos términos son idénticos, se anulan y el resultado se interpreta como veces.

Con la aplicación de los ratios financieros lo que se busca es formarse una idea cercana de la realidad que tenga una entidad, de su situación financiera, estructura, y de sus circunstancias económicas, rentabilidad.

Los ratios financieros pueden indicar la proporcionalidad existente entre una cuenta o grupo de cuentas del Estado de Situación Financiera o del Estado de Resultados, cuya resulta se refleja en términos porcentuales, y se expresa como la participación dentro de un total.

El Estado de Situación Financiera está vinculado a las ratios de liquidez, eficiencia e índices de endeudamiento, mientras que el Estado de Resultados está relacionado con razones de productividad, desempeño y eficiencia.

La finalidad esencial del análisis mediante la aplicación de las índices financieros, es la interpretación de las relaciones numéricas que están presentes entre las diversas cifras que se reflejan en los estados financieros. Entre estos diversos valores que constituyen los estados financieros, existen una serie de relaciones que pueden servir para determinar los vínculos interdependientes entre los valores utilizados, lo cual permitirá proponer observaciones sobre la estructura financiera y productividad de la entidad.   

Los análisis a base de índices, también pueden utilizarse para determinar probabilidades y tendencias, así como evidenciar las fortalezas y/o debilidades de la empresa.

Clasificación de las razones financieras

Con base a los estados financieros que se utilizan, las razones financieras se podrían clasificar de la siguiente manera:

  • Razones estáticas: Son aquellas que indican la relación cuantitativa que hay entre partidas del Estado de Situación Financiera.
  • Razones dinámicas: Son las que expresan la relación cuantitativa entre partidas del Estado de Resultados de la operación.
  • Razones estático – dinámicas: Muestran la relación cuantitativa entre el Estado de Situación Financiera y el del Estado de Resultados. 

Las razones financieras tendrán significado únicamente cuando existan relaciones de dependencia entre cantidades seleccionadas para establecer la relación.

El análisis de las razones que relaciona entre sí las partidas del Estado de Situación Financiera (estáticas), y del Estado de Resultados (dinámicas), permite trazar la historia de una empresa y evaluar su situación presente. Estos tipos de análisis sirven asimismo para prever las reacciones de los inversionistas, instituciones financieras y acreedores, entre otros.  

La interpretación de razones estáticas o dinámicas es de menor dificultad que el de las razones estáticas – dinámicas, ya que ellas relacionan partidas con características homogéneas.  

Respecto al análisis de las razones estáticos – dinámicas, debido a la heterogeneidad de sus componentes, su nivel comprensión es de una mayor complejidad que los ratios estáticos o dinámicos. En tanto una cifra estática muestra el saldo existente a la fecha del análisis, una dinámica mostrará el monto alcanzado en un período que termina en la fecha en el que el análisis se vaya a realizar.

Los índices, razones, ratios financieros, se suelen mostrar, clasificar, presentar, de acuerdo al uso y utilidad que se les da, pudiéndose mencionar entre los ratios más utilizados los que siguen:

  • Índices de liquidez: solvencia a corto plazo, índice del ácido, prueba del súper ácido.
  • Ratios de eficiencia (actividad): razones de cuentas por cobrar, ratios de los inventarios, rotación del activo.
  • Razones de endeudamiento: apalancamiento financiero, ratios de patrimonio.
  • Índices de rentabilidad: margen de utilidad, retorno sobre la inversión, utilidades por acción.

Es importante acotar, que uno de los procedimientos que se utilizan con más frecuencia en el análisis financiero, consiste en la comparación de la situación de la empresa, magnitudes o valores, tanto absolutos como relativos, con datos de referencia. Estos datos de referencia son, normalmente, los obtenidos de los valores medios de la información sectorizada, esto es, el sector económico al que pertenece la empresa.

Limitación uso de ratios financieros

Se debe estar consciente de que el análisis a través de ratios financieros puede estar limitado, tanto en lo que respecta al alcance de su estudio comparativo, como en cuanto a las conclusiones deducibles de las diferencias resultantes en dicha comparación. Lo anterior significa que el análisis no debe circunscribirse únicamente a obtener las diferencias entre la empresa bajo examen y los de referencia, sino que, a su vez, hay que tener en cuenta en la valoración, el grado de dispersión de los valores de la muestra utilizados para establecer los valores de referencia.

Los estados financieros de una empresa son combinaciones de hechos, convenciones contables y de juicios personales de quienes los preparan, por lo que las razones que se derivan de los mismos no pueden tenerse como medidas exactas. Cuando se calculan razones típicas para una industria, el efecto de las anteriores combinaciones de hechos, convenciones contables y juicios personales se multiplica. Además, algunos miembros de una industria pudieran estar en excelentes condiciones financieras y tener resultados de operación favorables, en cambio otros muestran características opuestas.

En lugar de representar situaciones ideales, las razones promedio o estándar muestran relaciones representativas existentes en una industria en una fecha particular o un período determinado. Las razones estándar son a menudo consideradas como indicativas de una situación satisfactoria de la industria, sin embargo, el término situación representativa parece ser más apropiada. Las razones estándar no deben considerarse como ideales. 

En síntesis, la importancia del análisis financiero a través de índices, radica en que permite identificar los aspectos económicos y financieros que muestran las condiciones en que funciona una entidad con respecto al nivel de liquidez, actividad, solvencia, endeudamiento, eficiencia y rentabilidad, facilitando la toma de decisiones gerenciales en la actividad empresarial.